Instituto de Formación Docente Continua de Villa Mercedes
Profesorado de Música
Monografía escrita por: Maya, Mariano Agustín - Año: 2020
Link a la monografía completa:
https://drive.google.com/file/d/1Pv1xQq2I72pjsIwknBF08AoCrlF-k5Fc/view?usp=sharing
Resumen:
Introducción
Desde temprana edad, el nombre de “Juanón” resonaba en mi vida, aunque su significado y la magnitud de su arte no eran claros para mí. Con el tiempo, la música se convirtió en un componente esencial de mis encuentros con amigos, donde las guitarreadas espontáneas nos unían en un vínculo cultural cuyano. Este trabajo busca rendir homenaje a Juanón, resaltando su legado y su dedicación al folclore, y a la vez, incentivar la preservación y el desarrollo de la música regional.
Juanón: vida y obra artísticas
Juanón Lucero se formó musicalmente en un entorno familiar donde su padre y hermanos también eran músicos. Su tío Ciríaco Muñoz, no vidente, le enseñó a tocar la guitarra, despertando en él una profunda pasión por la música. Desde joven, comenzó a tocar en fiestas patrias y formó un dúo con su hermano, viajando por distintas provincias. Su famosa canción “Caña doble” se convirtió en un himno popular, presente en 17 de sus 20 discos.
Su carrera despegó en los años '80, destacándose en festivales como "Cuna de Compadres". Su estilo personal y la conexión con su público le permitieron ganar reconocimiento, siendo "Revelación Musical" en 1987 y continuando con múltiples discos hasta su aclamado "Recordando Boliches". A lo largo de su trayectoria, cultivó relaciones cercanas con su audiencia, lo que enriqueció su música y lo convirtió en un querido artista de festivales, aunque una de sus canciones lo alejó de ciertos eventos por su crítica social.
Íntimos en la parafernalia
En los años '90, la vida cotidiana era más sencilla y las reuniones sociales eran una parte fundamental de la cultura cuyana. Juanón se destacó en estos encuentros, donde la espontaneidad y el folclore se entrelazaban en un ritual de alegría y música. Este contexto social fue crucial para su carrera, donde su arte floreció en el ambiente cálido de las “juntadas”.
Fiesta del Cristo
En la Fiesta del Cristo de la Quebrada en 1995, la atmósfera festiva reunió a Juanón con su público en un ritual de risas y canciones, resaltando su conexión con la gente y la celebración de la vida simple.
Conclusión
La investigación sobre Juanón revela la rica idiosincrasia del pueblo cuyano y la importancia de su folclore. Sus canciones no solo celebran su historia, sino que también invitan a reflexionar sobre nuestras raíces y nuestra identidad. Este homenaje es un llamado a mantener viva la música de nuestra tierra y a continuar explorando la herencia cultural de San Luis y Argentina. Agradezco a quienes han hecho posible esta reflexión y a los lectores que valoran el legado de Juanón Lucero.

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